Una cita informal
Un café, una copa o un paseo, sin que eso implique nada más que pasar un rato con alguien nuevo.
En PlanDiscreto puedes conocer a otros adultos, conversar sin prisa y decidir después si os apetece organizar una cita informal. Nadie tiene que comprometerse a nada por escribir un mensaje, y lo que surja lo decidís las dos personas.
Conocer gente para algo casualUna muestra de perfiles registrados en la plataforma que opera el servicio. No sabemos qué busca cada persona —eso se habla en la conversación—, así que no afirmamos que todas quieran algo casual.
Muestra de perfiles registrados en la plataforma. La disponibilidad y la actividad pueden variar según la zona y las preferencias seleccionadas.
Un encuentro casual puede ser una conversación que fluye, un café que sale bien o una cita informal que no asume desde el principio que vaya a convertirse en una relación estable. Describe sobre todo el tono: se queda sin plan de futuro y sin que nadie espere una respuesta sobre qué sois.
Eso no significa improvisar ni dejarlo todo al azar. Casual se refiere a las expectativas, no al cuidado: se puede quedar con antelación, elegir un buen sitio y avisar si no se puede ir, exactamente igual que en cualquier otra cita.
Y sobre todo, casual no es sinónimo de falta de respeto. No justifica presionar, insistir cuando alguien ya ha dicho que no, ni dar por hecho que porque el plan sea informal el consentimiento también lo es. Lo informal es el marco; el trato entre adultos es el mismo de siempre.
La gente llega con ideas distintas y todas caben, siempre que se digan. Encontrar a alguien para cada una depende de la comunidad y del momento.
Un café, una copa o un paseo, sin que eso implique nada más que pasar un rato con alguien nuevo.
Empezar hablando sin cerrar de antemano qué queréis, y ver si apetece seguir.
Veros de vez en cuando sin agenda compartida, si a los dos os encaja así.
Compartir tiempo y deseo sin que el objetivo sea construir una pareja convencional.
La conversación previa no tiene que ser solemne. Basta con que ambos sepáis qué estáis buscando, qué disponibilidad real tenéis y qué límites hay. Es más fácil decirlo por mensaje que a mitad de una cita, y evita que alguien se haga una idea que el otro no comparte.
Conviene hablar también de privacidad: cuánta discreción necesita cada uno, si os importa coincidir con conocidos y qué se comparte fuera de la plataforma. Y dejar claro que cualquiera puede cancelar o no querer continuar, antes o durante el encuentro, sin que haya que justificarse.
El consentimiento no se da una vez y vale para todo: se mantiene durante el encuentro y puede retirarse en cualquier momento. Haber quedado, haberse desplazado o haber hablado mucho antes no obliga a nadie a nada.
Cinco pasos, sin trámites largos y sin pagar para empezar.
El registro es gratuito. Tú eliges qué información y qué fotos se ven.
Explica qué tipo de plan te apetece y con qué disponibilidad cuentas.
Lee las presentaciones con calma antes de escribir a nadie.
Habla por la mensajería de la plataforma, sin dar tu teléfono el primer día.
Si a los dos os apetece, un sitio público y una primera vez corta.
Son términos vecinos y la diferencia es sencilla. Un encuentro casual describe el tipo de plan: una cita o una conexión informal, sin expectativas previas sobre lo que venga después.
Una relación sin compromiso describe el tipo de vínculo: puede mantenerse en el tiempo, con cierta confianza, sin que eso implique exclusividad ni proyecto común. Y los contactos esporádicos apuntan a la frecuencia: contactos puntuales o muy poco habituales.
Puedes empezar por lo casual y que acabe siendo cualquiera de las otras dos. Lo que conviene es que, cuando eso pase, se diga en voz alta en lugar de cambiar las reglas sin avisar.
Para una primera cita, un lugar público y bien comunicado: una cafetería, una terraza o un sitio con gente alrededor. Organiza tu propio transporte de ida y de vuelta y no dependas de alguien a quien todavía no conoces para volver a casa.
Avisa a una persona de confianza de dónde vas a estar y a qué hora piensas volver. Lleva el teléfono cargado, no pierdas de vista tus bebidas ni tus pertenencias y desconfía de quien tenga prisa por cambiar el plan acordado o por llevarte a un sitio privado.
No compartas tu dirección, tu documentación ni datos financieros, y recuerda que nadie a quien acabas de conocer necesita tu dinero: las peticiones económicas son la señal de estafa más frecuente. Y si en algún momento no te sientes cómodo, puedes marcharte sin dar explicaciones.
Tienes el detalle completo en nuestras recomendaciones de seguridad y privacidad.
Cada ciudad publicada tiene su propia página, con las zonas donde suele ser cómodo quedar y lo que conviene tener en cuenta allí.
Consulta todos los encuentros por ciudades.
Una cita o una conexión informal que no asume desde el principio que vaya a convertirse en una relación estable. Puede ser una conversación, un café o un plan puntual. Lo que lo define es el tono: nadie espera una respuesta sobre qué sois ni un compromiso a partir de ahí.
No exactamente. Un encuentro casual describe el tipo de plan, mientras que una relación sin compromiso describe un vínculo que puede mantenerse en el tiempo sin implicar exclusividad ni proyecto común. Uno puede derivar en el otro, pero conviene decirlo cuando ocurra en lugar de darlo por supuesto.
Escríbelo en tu perfil, en positivo y sin rodeos: qué tipo de plan te apetece y qué disponibilidad tienes. Puesto ahí no va dirigido a nadie, así que no se lee como un rechazo, y hace que te escriba gente que busca algo parecido. Esperar a la tercera cita complica una conversación sencilla.
Al menos la disponibilidad real de cada uno, si hay exclusividad o no, cuánta discreción necesitáis y qué haríais si alguno empieza a querer otra cosa. Añade lo que para ti sea innegociable. Unas frases por mensaje bastan: no hace falta convertirlo en una negociación.
En un lugar público y bien comunicado, mejor si es corto: un café o una copa permiten marcharse pronto si no encaja. Organiza tu propio transporte, avisa a alguien de confianza de dónde estarás y evita quedar directamente en un domicilio la primera vez.
No al cien por cien, y no vamos a prometerlo: ningún servicio online puede garantizar anonimato absoluto. Sí puedes reducir mucho el riesgo eligiendo qué fotos e información publicas, no compartiendo datos sensibles, usando una contraseña exclusiva y manteniendo la conversación dentro de la plataforma.
Crea tu perfil, cuenta qué tipo de plan te apetece y empieza a hablar con otros adultos sin presiones.
Crear mi perfilSolo para mayores de 18 años.